Objetivo
Ofrecer una rutina adaptable que transforme mantenimiento preventivo en evidencias y acciones.
Contexto
Las tareas preventivas suelen postergarse porque ninguna parece urgente. Una cadencia mensual permite revisar cambios, fallas, capacidad y controles antes de que se conviertan en incidentes.
El checklist no debe ejecutarse mecánicamente. Cada punto necesita responsable, evidencia, criterio de excepción y seguimiento de hallazgos.
Puntos clave
- Estado de backups, restauraciones y capacidad.
- Parches, vulnerabilidades y activos fuera de soporte.
- Cuentas, privilegios, bajas, invitados y licencias.
- Alertas, incidentes repetidos, rendimiento y disponibilidad.
- Inventario, garantías, documentación y cambios pendientes.
Recomendaciones
- Revisar el período anterior y cerrar pendientes críticos.
- Ejecutar controles automáticos y muestreos manuales.
- Registrar evidencia, excepción y propietario.
- Priorizar hallazgos por impacto y fecha límite.
- Comunicar un resumen ejecutivo y actualizar el plan.
Riesgos y advertencias
- Marcar tareas sin evidencia crea una falsa sensación de cumplimiento.
- Un checklist genérico puede omitir servicios específicos.
- Acumular hallazgos sin responsables convierte la revisión en burocracia.
Cómo validar el resultado
- Cada punto crítico tiene evidencia fechada.
- Las excepciones tienen riesgo, responsable y próxima revisión.
- Los hallazgos producen tareas con criterio de cierre.
Buenas prácticas
Mantener una base común y anexos por tecnología. Revisar el checklist después de incidentes y cambios importantes para incorporar aprendizajes.
Próximos pasos
Adaptar la lista a los diez servicios más críticos y realizar un primer ciclo para medir esfuerzo, evidencia y pendientes.